De la mano de Daniel Monzón (director de Celda 211) los amantes de la gran pantalla pueden disfrutar un impetuoso thriller ‘Made in Spain’. Las críticas de la película son en su mayoría positivas, y parece que el film ha despertado un interés notable en todos los cinéfilos. Transcurrido ya un mes desde que se instaurase en cartelera, Celda 211 no desciende un ápice su ritmo y contribuye a la buena imagen que está ofreciendo el cine español en el último semestre.
Intriga, emoción, tensión, dureza… Resulta una ardua tarea simplificar en una sola palabra todo lo que entraña Celda 211, aunque bien se puede catalogar como una de las películas españolas del año. Todo lo contempla: acción, una historia definida, cierta parte reflexiva y un guión estructurado de forma magistral. Un paso más en la carrera de Daniel Monzón, que no dejó un gran sabor de boca con su último trabajo, ‘La Caja Kovak’, pero en quien se debe confiar por su interesante filmografía, reflejada en ‘El Corazón del Guerrero’ y la comedia ‘El robo más grande jamás contado’.
Réditos aparte para los guionistas de ‘Celda 211’, lo que destaca por encima de todo es el excepcional trabajo que desempeñan sus actores. Desde el que se postula como candidato al próximo Goya Luis Tosar hasta el descubrimiento del joven Alberto Ammann, pasando por las grandes actuaciones de Antonio Resines o Marta Etura. Resulta complejo destacar a alguno de los actores por encima de los demás. Celda 211 combina de forma ejemplar las historias y el papel de cada uno de ellos (mérito de su director y el guión tal y como nos cuenta Alberto Ammann en ‘Defindesemana’) para acabar contextualizando la trama en Juan Oliver (papel protagonizado por Ammann).
El paso de la ilusión por el comienzo de un nuevo trabajo a la fase más cruda de tu vida. Es precisamente ese último elemento lo que destaca el protagonista como el más característico de ’Celda 211′. “La crudeza es lo que define a la película. Pone el foco en que en cárceles como esas no hay quien mejore. Cuando el sistema, el gobierno y las instituciones ven que alguno de sus intereses corren un riesgo, se olvidan de aquellos que han jurado proteger. Los seres humanos tenemos la posibilidad de lo más bello y lo más horroroso, y es el entorno el que se encarga de ponernos en nuestro sitio. La responsabilidad de que prevalezca lo bello, y no lo horroroso, es de todos”, resume Ammann.
El actor argentino no deja pasar por alto tampoco el trabajo relizado por Carlos Bardem, otro de los actores de la película que a la postre toma un interes relevante. “Carlos ha realizado un trabajo fantástico con un acento que en mi opinión es de los más difíciles de reproducir y de hacer con verdad”. Al margen de la experiencia de Alberto, hasta ahora un actor novel dentro del panorama del séptimo arte se encuentra Luis Tosar y su papel de Malamadre. Una actuación por el que el gallego es candidato a llevarse el Goya en su próxima edición. En tal caso, Tosar completaría un trío de ases, después de lograr tal reconocimiento en los films ‘Te doy mis ojos’ y ‘Los lunes al sol’.
“Malamadre ha sido el personaje más completo que he interpretado, un bombón que te regalan”. De esta guisa certifica Tosar todo lo que entraña a su personaje dentro de la película. Meses de gimnasio para mantener el aspecto de un preso y otros tantos de documentación. “La idea era construir a un Malamadre que impresionase al espectador. A medida que nos entrevistábamos con los reclusos observábamos que se mantenían las jerarquías”. Una jerarquía que se manifiesta dentro de la cárcel donde se desarrolla ‘Celda 211′, siendo Malamadre su cabeza visible. Por último, otro de los elementos de caracterización de su personaje ha sido la transformación que Tosar ha tenido que llevar a cabo en su voz. “Yo quería que se reflejara esa voz como homenaje a un amigo, luego es una cuestión del director el estar dispuesto a comprar eso. Daniel Monzón es un ‘kamikaze’ que está abierto siempre a las propuestas. Mantuve esa voz durante dos meses para poder extenderla a lo largo del rodaje, y le gustó”, concluye Tosar.
Como bien menciona el actor gallego, Monzón acoge muy bien las propuestas y eso es clave dentro de un ambiente de trabajo como un rodaje. ¿El resultado?. Un espectacular duelo interpretativo entre Ammann y Tosar que logra situar al espectador en el ambiente que se vive dentro de una prisión como la de ‘Celda 211′, siempre bajo los pretextos de una película de ficción, que es lo que debe quedar en la mente del espectador. Mucho se habla en la sociedad del nivel del cine español, pero esta obra maestra de Monzón demuestra que cuando se cree en los actores, se elabora un buen guión y se da el tratamiento adecuado en la historia, los espectadores responden. No hay más que ver la recaudación de la película (7,5 millones de euros).
Tráiler de Celda 211 (2´ 11´´)
